Hoy he dado una vuelta por la cumbre de mi isla, Gran Canaria, con la familia, a pesar del asfixiante calor y la calima. Ascendimos desde Telde, vía Cazadores, e hicimos varias paradas para recrearnos con el paisaje –muy seco por la sequía que arrastramos, pero siempre impresionante–. Una de ellas fue en la caldera de Los Marteles, desde donde parte un precioso sendero que culmina en la localidad de Valsequillo y que se encuentra presidido por esa majestuosa roca que vemos al fondo de la imagen, el Roque Grande (1.507 metros). Hice una foto de urgencia con el iPhone para Instagram y otra con la Nikon para Imagina. También he enviado a Instagram un detalle de esa imponente roca. A ver si me animo a recorrer el sendero a pie un día de éstos. El paisaje promete.









2 comentarios
quisiera estar ahi ahora mismo,parece un lugar muy apacible para desconectar del mundo
@marisa: sí que lo es
Un saludo.